jueves, 27 de marzo de 2014

Acantilado

'La caída de Lvcifer', por Gustav Doré


Sobrevolamos
la rama desnuda
del conocimiento
con un ala rota y el pico
entre las fosas,
 
nos persigue la brisa 
en clave de murmullo 
pregunta dónde 
se nos termina el aliento,
 
abajo, seres terrestres 
torturan a quienes heredan
nuestras pisadas,
los verdugos usan labios tan tenues
como para ser acariciados con
la punta de las uñas 

se vuelven hacia nosotros
y las moléculas en combustión
ascienden como madres 
desamparadas
 
sin embargo, 
no es nuestro arte 
el que desfallece sino 
bandadas de sueños
despedazados al vacío
 
pareciera que los huesos 
de todos los cuerpos 
que nos alimentaron  
rebotaran, de repente, 
sobre la línea 
de un horizonte que 
la mirada nos obliga 
a sostener y recordar,

cantamos, pero

¿y si nuestra imaginación entera
fuera la voz de una cascada
de escamas secas?
 

2 comentarios:

  1. me ha encantado, y lo he compartido, ya lo había leído en mi móvil. me voy a leer el alegato. dejo mi web por si quieres echarle un vistazo, es http://alejandrovargassanchez.blogspot.com tb escribo poemas. saludos

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  2. Muchas gracias Alejandro, es un placer poder compartir estos textos, ahora mismo leeré los tuyos, saludo enorme

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