![]() |
| 'Precipitación' gorilasilente© |
Mostrando entradas con la etiqueta Árboles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Árboles. Mostrar todas las entradas
miércoles, 30 de septiembre de 2015
jueves, 17 de septiembre de 2015
Chuzalongo
![]() |
| Chuzalongo (tinta sobre papel) por gorilasilente© |
*Simbólicamente, el chuzalongo es una criatura de la mitología ecuatoriana-andina que representa a un duende-niño. Es considerado como el hijo de todas las mujeres,
lo cual denota una siniestra carga incestuosa a su existencia, ya que este ser se caracteriza por sus agresiones sexuales, sobre todo hacia las mujeres.
viernes, 1 de mayo de 2015
lunes, 15 de diciembre de 2014
Fiat Tenebris
| La luz es terrible, porque ella lo altera todo. gorilasilente© |
Desaparecerás tus huellas,
y ya no distinguirás,
la fecunda tierra
que palpita,
bajo un millar de hojas
por vaciar
tú también
sostendrás la saliva
que nace en mi lengua,
trepidante
en el instante de
la resurrección.
'I wrote a poem on a dog biscuit/ and your dog refused to look at it'...(Galaxie 500)
sábado, 11 de enero de 2014
El reconocimiento
![]() |
| La fuerza magnética surge de lo que apenas recordamos haber visto. gorilasilente© |
El único que vive la realidad
es aquel que patea el balón fuera
del cerco
y manda a cambiar su residencia
y olvida aquellos parques
en los que caminaban
dos compañeros de oficina,
dándose la mano débilmente,
sonriendo falsamente,
porque nadie allí tiene nada
de qué hablar con nadie de nada
de absolutamente nada
más que nosotros
de ellos ;
de ellos ;
invadido por pañuelos estrujados
antes de tocar la tierra
del campo blindado por todos
los que nos abandonaron
a tu mirada.
a tu mirada.
lunes, 6 de enero de 2014
El Espejo Intermitente
(Sobre un vídeo de Sigur Rós)
Al
conocer a los demás
corres
el riesgo de ser tú
mismo
mismo
por
lo tanto, evítalos
como
al roce de la piel
que
te produce congelamiento
Al
ser tú mismo
te
desnudas
para
nadar en medio del bosque
Por
eso, no te hieras
las
plantas de los pies,
no arrugues
las yemas de tus dedos
con
el aire que se desploma
no
seas tú, por lo más sagrado
no
seas tú
Siempre
sé el otro, siempre busca al otro,
siempre
rescata al otro
de
este frío torrencial,
guárdalo
de pertenecer
al
olor que se aloja
entre
tus costillas,
aléjalo
de esta huella sin sentido
que
es la esperanza,
de
esta escritura cubierta de cenizas
que
son las cosas que algún día
habrán
de abandonarnos
Besa al otro
y
déjalo naufragar
Por
lo más sagrado,
incendia
tu alma.
jueves, 2 de enero de 2014
La destrucción y la belleza (Paréntesis)
Primera elegía (Fragmento)
¿Quién, si yo gritara, me escucharía entre las órdenes
angélicas? Y aun si de repente algún ángel
me apretara contra su corazón, me suprimiría
su existencia más fuerte.Pues la belleza no es nada
angélicas? Y aun si de repente algún ángel
me apretara contra su corazón, me suprimiría
su existencia más fuerte.Pues la belleza no es nada
Así que me contengo, y me ahogo el clamor de la garganta tenebrosa.
Ay, ¿quién de veras podría ayudarnos? No
los ángeles, no los hombres, y ya saben los astutos
animales que no nos sentimos muy seguros en casa,
dentro del mundo interpretado. Nos queda quizás
algún árbol en la loma, al cual mirar todos los días;
nos queda la calle de ayer y la demorada lealtad
de una costumbre, a la que le gustamos, y permaneció,
y no se fue. Oh, y la noche, y la noche, cuando el viento
lleno de espacio cósmico nos roe la cara:
¿Para quién no permanecería aquélla, la anhelada,
la tierna desengañadora, ahí, dolorosamente próxima
al corazón solitario? ¿Es más suave con los amantes?
Ay, ellos sólo se ocultan uno a otro su suerte.
¿Todavía no lo sabes? Arroja el espacio que abarquen
tus brazos hacia los espacios que respiramos; quizá
los pájaros sientan el aire ensanchado con un vuelo más íntimo.
animales que no nos sentimos muy seguros en casa,
dentro del mundo interpretado. Nos queda quizás
algún árbol en la loma, al cual mirar todos los días;
nos queda la calle de ayer y la demorada lealtad
de una costumbre, a la que le gustamos, y permaneció,
y no se fue. Oh, y la noche, y la noche, cuando el viento
lleno de espacio cósmico nos roe la cara:
¿Para quién no permanecería aquélla, la anhelada,
la tierna desengañadora, ahí, dolorosamente próxima
al corazón solitario? ¿Es más suave con los amantes?
Ay, ellos sólo se ocultan uno a otro su suerte.
¿Todavía no lo sabes? Arroja el espacio que abarquen
tus brazos hacia los espacios que respiramos; quizá
los pájaros sientan el aire ensanchado con un vuelo más íntimo.
Sí, las primaveras de veras te necesitaban. Varias
estrellas te pedían que las rastrearas. Se alzaba
en el pasado una ola hacia ti, o cuando pasabas
por una ventana abierta, se te entregaba un violín.
Todo esto era una misión, ¿pero fuiste capaz de cumplirla?
¿No estabas siempre distraído por la esperanza, como
estrellas te pedían que las rastrearas. Se alzaba
en el pasado una ola hacia ti, o cuando pasabas
por una ventana abierta, se te entregaba un violín.
Todo esto era una misión, ¿pero fuiste capaz de cumplirla?
¿No estabas siempre distraído por la esperanza, como
si todo ello te anunciara a una amada?
¿Dónde intentas alojarla, si en ti los grandes pensamientos extraños
entran y salen, y con frecuencia se quedan durante la noche?
Pero si sientes anhelos, canta pues a las amantes; no es,
en absoluto, suficientemente inmortal su famoso
sentimiento. Aquéllas que casi envidias, las abandonadas,
las encuentras mucho más amantes que las saciadas.
Empieza siempre de nuevo la alabanza siempre inalcanzable.
Piensa: el héroe sigue en pie, aun el ocaso fue para él
sólo un pretexto para ser: su último nacimiento.
Pero a las amantes la exhausta naturaleza las recoge
en su seno, como si no hubiera fuerzas para lograr esto
dos veces. ¿Has pensado lo suficiente en Gaspara Stampa,
y lo que puede sentir cualquier chica a quien el amado
abandonó, frente a tan elevado ejemplo de mujer amante:
¿Llegaré a ser como ella? ¿Estos, los más antiguos
dolores, no deberán, por fin, darnos fruto? ¿No es
tiempo ya de que, al amar, nos liberemos del amado y,
temblorosos, resistamos, como la flecha resiste al arco,
para ser, unidos en el salto, algo más que la sola
flecha? Porque el permanecer está en ninguna parte. (...)
¿Dónde intentas alojarla, si en ti los grandes pensamientos extraños
entran y salen, y con frecuencia se quedan durante la noche?
Pero si sientes anhelos, canta pues a las amantes; no es,
en absoluto, suficientemente inmortal su famoso
sentimiento. Aquéllas que casi envidias, las abandonadas,
las encuentras mucho más amantes que las saciadas.
Empieza siempre de nuevo la alabanza siempre inalcanzable.
Piensa: el héroe sigue en pie, aun el ocaso fue para él
sólo un pretexto para ser: su último nacimiento.
Pero a las amantes la exhausta naturaleza las recoge
en su seno, como si no hubiera fuerzas para lograr esto
dos veces. ¿Has pensado lo suficiente en Gaspara Stampa,
y lo que puede sentir cualquier chica a quien el amado
abandonó, frente a tan elevado ejemplo de mujer amante:
¿Llegaré a ser como ella? ¿Estos, los más antiguos
dolores, no deberán, por fin, darnos fruto? ¿No es
tiempo ya de que, al amar, nos liberemos del amado y,
temblorosos, resistamos, como la flecha resiste al arco,
para ser, unidos en el salto, algo más que la sola
flecha? Porque el permanecer está en ninguna parte. (...)
domingo, 29 de diciembre de 2013
3 Instantes que podría usar (III)
3 Instantes que podría usar (II)
II
![]() |
| En cada pesadilla, entrecierro mis ojos. gorilasilente© |
SECRETOS A VOCES
El niño, al abandonar las puertas del jardín, ignora que los árboles no son
eternos. Mientras camina a la sombra del bosque, extendido ahora como único
horizonte, el mismo hombre comprende que esos árboles eran inmortales. De
repente, encuentra a esa niña que también camina sin rumbo. Ella ignora que
sembrar es parte de envejecer y sin embargo no puede evitar presentarle a la
mujer que entierra como parte de su propio rencor. Desde aquel momento, juntos
olvidan –y casi sin pensarlo- que cuidar un jardín, consiste en mutilar.
Los que los precedieron desconocíamos que para quedarnos en nuestro jardín,
debimos sembrar espejismos.
3 Instantes que podría usar (I)
I
![]() |
| Naturaleza Viva: Amanecer gorilasilente© |
EL AMANECER
Uno
despierta, y reverdece todo cuanto era negro. Aparece la conciencia –que es una
deformación del instinto–, y surge también la intuición –que es una variación
del laberinto bajo tierra–. Uno se vuelve esclavo de la música y se entrega a
la alucinación como a un vicio recién adquirido. Uno se debe, desde ahora, al constante desperfecto que implica no
volver a dormir hasta la hora señalada y entiende que en ese instante será
fragmentado. Jamás volverá
a ser Uno sino como un millar de nadas. Renuncia a la oscuridad del vientre y
abraza la luz de la incertidumbre; el engaño es inútil ante ella.
Es la lucha
contra el aplomo. Es el desenfreno. El recuerdo es represión y el futuro una
inevitable angustia. Al abandonar ambos, Uno se entrega a la única memoria
válida: a la que conceden los impulsos. Las llamas agrietan el tallo y la brisa
taladra los pétalos. Uno comienza a arder.
Entonces se yergue y admira el jardín secreto como si fuera un abismo.
Abandona el éxtasis de verse imaginado como única alternativa de existencia. A
Uno le ha sido otorgada la posibilidad de contaminar el mundo, con el olvido.
I was in the backyard/ tryin' take a pic of you
I was in the backyard/ tryin' take a pic of you
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






