"Atravesé mudo ese estadio del sufrimiento en el que el poeta, que siente los deliciosos dolores de la creación, produce una imagen de sus sufrimientos." (George Elliot, El Velo Alzado)
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| George Elliot |
Todos embotados, todos perdidos, todos santos, todos
pequeños, todos frágiles y vagabundos. ¿En qué momento la poesía se convirtió
en esta carnicería? ¿En qué momento la canción dio paso a un ruido lastimero; a
una jauría de perros hambrientos, a un desfile de máscaras de piel y
enfermedad? ¿Cuándo la locura precedió a la más pueril admiración por los
otros?
Los recitales, en ciudad K, se han convertido en la oportunidad para admirar
la nueva poesía joven y en otras ocasiones para ver de cerca cuán extraño y
lejano se ha vuelto el mundo de la literatura como oficio. Debo sostener que
nuestros recitales más bellos, son los que menos emplean figuras de renombre en
la poesía nacional. No me refiero a la calidad de la poesía sino a las
intenciones que persiguen los recitales primitivos; los incipientes. A veces, y
mirando de cerca uno puede descubrir poetas que juegan a no serlo es decir,
niños que comienzan a descubrir la magia de las palabras, esa magia de la
que hablaba V. Huidrovo. Me siento algo frustrado (de manera contradictoria)
cuando aún puedo ver esas cosas y es como si yo mismo me arriesgara a mostrar
lo que escribo, pero éste mundo, el "de la cultura" ha sido contaminado por mi propia
visión y eso también me asusta. No alcanzo a divisar lo que es bueno, aceptable
o estético de lo sincero, ni lo curioso o lo bello de sentirse completamente
perdido. Ante una nueva lectura temo, en el fondo, no ser sorprendido jamás. Es
por ello que a partir de este punto introduciré una nueva mirada en lo que
escribo. A partir de Cuadrofobia seré lo más infiel (que me sea
posible) a lo que veo y lo rellenaré con el total de mis impresiones. Procuraré
relatarlo todo de una manera objetiva y escasa en descripciones melifluas. Por
lo pronto eso es todo.
«(...) Y aprovechando este reposo bien ganado, comencé
a llenar con profundos pensamientos las casillas de mi tablero:
«Los verdaderos poemas son incendios. La poesía se propaga
por todas partes, iluminando sus consumaciones con estremecimientos de placer o
de agonía.
»Se debe escribir en una lengua que no sea materna.
»Los cuatro puntos cardinales son tres: el Sur y el Norte.
»Un poema es una cosa que será.
»Un poema es una cosa que nunca es, pero que debiera ser.
»Un poema es una cosa que nunca ha sido, que nunca podrá
ser.
»Si yo no hiciera al menos una locura por año, me volvería
loco.
Vicente Huidrovo, Altazor; Prefacio.
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| Vicente Huidrovo |
Conclusión: Esto no va hacia ningún lado.


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